{"id":180,"date":"2022-02-04T22:56:19","date_gmt":"2022-02-04T22:56:19","guid":{"rendered":"https:\/\/midasarte.com\/blog\/?p=180"},"modified":"2022-02-05T22:40:35","modified_gmt":"2022-02-05T22:40:35","slug":"la-obsolescencia-programada-del-teatro-virtual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/midasarte.com\/blog\/la-obsolescencia-programada-del-teatro-virtual\/","title":{"rendered":"La obsolescencia programada del teatro virtual"},"content":{"rendered":"<h2><\/h2>\n<blockquote><p>El teatro es la condici\u00f3n ritual multisensorial de convivencia extracotidiana directa, sin intermediarios, entre seres humanos.<\/p><\/blockquote>\n<p>Nuestra directora, fue invitada a escribir un art\u00edculo para la 28ava edici\u00f3n de la<a href=\"https:\/\/www.iti-worldwide.org\/pdfs\/RevistaTeatro28.pdf?fbclid=IwAR2YcCy9BpBYwazkcmCw1bBZg_yd1yzOXQVVdzTY_y6NYnr9FIzqjoL6V18\"> Revista Teatro<\/a> del <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/iti.centromexicano\">Instituto Internacional del Teatro sede en M\u00e9xico<\/a>, el tema de esta edici\u00f3n fue el teatro dentro de la virtualidad. Les compartimos el art\u00edculo para que puedan leerlo y tambi\u00e9n para<a href=\"https:\/\/www.iti-worldwide.org\/pdfs\/RevistaTeatro28.pdf?fbclid=IwAR2YcCy9BpBYwazkcmCw1bBZg_yd1yzOXQVVdzTY_y6NYnr9FIzqjoL6V18\"> descargar la revista completa<\/a>, hay escritos muy interesantes para traer a la reflexi\u00f3n este tema tan interesante.<!--more--><\/p>\n<h1 style=\"text-align: center;\">La obsolescencia programada del teatro virtual.<\/h1>\n<p style=\"text-align: right;\">3. adj. F\u00eds. Que tiene existencia aparente y no real.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/dle.rae.es\/virtual\">RAE<\/a><\/p>\n<p>\u201cEl teatro es el estado, el lugar, el punto en<br \/>\nque se puede aprehender<br \/>\nla anatom\u00eda humana<br \/>\ny a trav\u00e9s suyo sanar y dirigir la vida\u201d.<br \/>\nAntonin Artaud<\/p>\n<p>Hablemos pues de este tema tan concurrido y en boga. El constante flujo de informaci\u00f3n contribuye a alejarnos de dogmas, a no convertirnos en peligrosos fundamentalistas colonizadores de mentes, sobre todo con algo que ser\u00eda rid\u00edculo dogmatizar, puesto que es una expresi\u00f3n liberadora: el arte, en este caso<br \/>\nespec\u00edfico, el teatro. Es valiosa la discusi\u00f3n con argumentos, que en nuestros d\u00edas escasea, pero se niega a extinguirse mientras a\u00fan existan personas que deseen generar criterio a partir de la b\u00fasqueda de la verdad. Para continuar en el camino de la verdad, tenemos que ingresar a los senderos del conocimiento<br \/>\ncon la mente libre de prejuicios, como eternos buscadores y con la premisa de que \u201cno sabemos nada\u201d, pues con esta m\u00e1xima reconocemos nuestra insignificancia y finitud frente al universo inmenso de conocimiento que compartimos.<\/p>\n<p>El dogma no debe confundirse con el seguimiento de leyes naturales o l\u00f3gicas. El dogma limita ciegamente, sin posibilidad de cuestionamientos, las leyes ordenan con justicia y deben responder a un bien com\u00fan que obedece a un ordenamiento global. Por lo tanto, lo expresado a continuaci\u00f3n est\u00e1 lejos de<br \/>\napuntalar o construir un dogma; est\u00e1 m\u00e1s cerca de descubrir y analizar los elementos esenciales que conforman al teatro y a sus respectivos aspectos de creaci\u00f3n art\u00edstica para tratar de acercarnos al fen\u00f3meno del \u201cteatro virtual\u201d.<\/p>\n<p>En este escrito me referir\u00e9 como \u201cteatro virtual\u201d a: la recreaci\u00f3n del teatro que se hace en los formatos de videollamada con los actores en cada recuadro y a las actividades de representaci\u00f3n en una grabaci\u00f3n audiovisual con todos los actores interactuando en un mismo espacio sin m\u00e1s espectador que la c\u00e1mara.<br \/>\nNo se incluye en este art\u00edculo como \u201cteatro virtual\u201d: las grabaciones de obras de teatro que se hayan generado y desarrollado en tiempo real frente a un espectador en un escenario, que el acto esc\u00e9nico haya sido grabado como registro de la obra, que despu\u00e9s se utiliz\u00f3 esta grabaci\u00f3n para ofrecer funciones en<br \/>\nl\u00ednea, pues esto se cataloga como registro audiovisual de una obra de teatro que puede ser utilizado con distintos fines (documentaci\u00f3n, an\u00e1lisis, aplicaci\u00f3n para becas, investigaciones o festivales de teatro), pero que no pretenden ser \u201cteatro virtual\u201d, no hay una b\u00fasqueda de crear nuevas narrativas ni lenguajes; es una obra de teatro grabada nada m\u00e1s. Tampoco se incluye el denominado \u201cvideoteatro\u201d, ya que sus caracter\u00edsticas son completamente cinematogr\u00e1ficas, (aunque no haya conocimiento ni manejo del lenguaje cinematogr\u00e1fico desde una est\u00e9tica estudiada y consciente), no comparte ning\u00fan aspecto con el<br \/>\nque se le pueda hacer un an\u00e1lisis relacionado con el teatro. Responde a otro lenguaje, a otras t\u00e9cnicas. De hacer un an\u00e1lisis del \u201cvideoteatro\u201d, primero se tendr\u00eda que redenominar como \u201cvideo\u201d o como \u201ccortometraje\u201d, se tendr\u00eda que evaluar desde los criterios del cine y no del teatro, por lo que se excluye de<br \/>\nla denominaci\u00f3n de \u201cteatro virtual\u201d que se analizar\u00e1 en este art\u00edculo.<br \/>\nGrotowski expone \u201c\u00bfQu\u00e9 es el teatro? \u00bfPor qu\u00e9 es \u00fanico?\u00bfQu\u00e9 puede hacer que la televisi\u00f3n y el cine no pueden? (&#8230;) (el teatro) No puede existir sin la relaci\u00f3n actor-espectador en la que se establece la comuni\u00f3n perceptual, directa y \u00abviva\u00bb.<\/p>\n<p>Artaud analiza en el Teatro y su Doble que \u201cel verdadero teatro, por ser m\u00f3vil y valerse de instrumentos vivos, sigue agitando sombras en las que la vida no ha cesado de pulsar\u201d. Peter Brook expresa \u201cEn el teatro no es posible contemplar en solitario el objeto terminado: hasta que el p\u00fablico no est\u00e1 presente, el objeto no es completo\u201d. Para continuar con las definiciones del teatro que involucran conceptos b\u00e1sicos como \u201cvivo\u201d, \u201ccomuni\u00f3n directa\u201d, \u201cp\u00fablico presente\u201d, recurrir\u00e9 a la definici\u00f3n de teatro que planteamos en nuestro manifiesto para el d\u00eda del teatro formulado por nuestra Compa\u00f1\u00eda Art\u00edstica Midas, en la que sintetizamos nuestro sentir y postura frente al teatro, nuestra definici\u00f3n:<br \/>\n<strong>El teatro es la condici\u00f3n ritual multisensorial de convivencia extracotidiana directa, sin intermediarios, entre seres humanos.<\/strong><\/p>\n<p>A partir de este planteamiento se pueden empezar a desarmar las piezas que construyen al teatro desde sus elementos exclusivamente t\u00e9cnicos, para argumentar que toda actividad de representaci\u00f3n realizada de forma sincr\u00f3nica o asincr\u00f3nica en cualquier espacio virtual cuyo objetivo sea recrear<br \/>\nel hecho teatral a trav\u00e9s de una pantalla, no puede denominarse teatro. La premisa fundamental es que el teatro necesita de la convivencia humana para existir. As\u00ed naci\u00f3 y as\u00ed ha sido por m\u00e1s de 3,000 a\u00f1os de la humanidad. Necesita del espectador vivo con su energ\u00eda total en el espacio de convenci\u00f3n consciente de la ficci\u00f3n que se recibe, pero, ante todo, es un rito que necesita del espectador vivo presente para poder vivir. Cuando se traslada la ficci\u00f3n a una realidad y din\u00e1mica que requiere de cualquier tipo de intermediaci\u00f3n entre espectador y acci\u00f3n, autom\u00e1ticamente la experiencia se transforma en otro tipo de actividad, cuya finalidad de convivir presencialmente con el espectador no ser\u00e1 posible cumplir.<\/p>\n<p>A esta primera idea, l\u00f3gica y simple se suma la utilizaci\u00f3n de los signos teatrales fuera del espacio para el que fueron catalogados, pues aunque puedan utilizarse en experimentos de \u201cteatro virtual\u201d, se constata una y otra vez que pierden la mitad de su valor, ya que son utilizados en su calidad conceptual, no<br \/>\ntrascienden a su aspecto semi\u00f3tico, no pueden ser explotados en su aspecto semi\u00f3tico porque son signos constituidos para un espacio de diferente naturaleza, por lo tanto, con distintas necesidades de significaci\u00f3n, al privarlos del espacio esc\u00e9nico presencial se les reduce a su concepto b\u00e1sico y m\u00ednimo, por<br \/>\nlo tanto, dejan de ser signos.<br \/>\nSi hablamos de los signos extr\u00ednsecos al actor, el signo de la luz, en espacios virtuales en realidad nos referimos a la luz de la habitaci\u00f3n, del comedor, del jard\u00edn o en el mejor de los casos el \u201cdise\u00f1o\u201d de luz se acercar\u00e1 t\u00edmidamente a su uso primitivo de iluminar, de hacer que el actor se vea. De todos los intentos de uso lum\u00ednico en la virtualidad que he podido observar, todos se reducen a l\u00e1mparas y focos de casa sin ning\u00fan tipo de tratamiento en las funciones morfol\u00f3gicas ni compositivas de la luz; no hay trabajo de color, de temperatura, intensidad, creaci\u00f3n de atm\u00f3sfera, claroscuros, ni nada que se asemeje a una b\u00fasqueda para convertirse en un signo.<br \/>\nLos signos sonoros estar\u00e1n siempre limitados a las inclemencias de la se\u00f1al de internet -problem\u00e1tica que abordar\u00e9 m\u00e1s adelante- y a la imposibilidad de que, tanto voces, como efectos sonoros y m\u00fasica sean emitidos por el mismo dispositivo, generando as\u00ed una incompatibilidad de significantes, puesto que no ser\u00e1<br \/>\nuna decisi\u00f3n deliberada que haya sido convenida y construida como producto de una exhaustiva investigaci\u00f3n y planificaci\u00f3n en el proceso creador, m\u00e1s bien responde a un recurso fuera del control est\u00e9tico y semi\u00f3tico de los creadores; sonido que proviene de distintas fuentes porque no hay m\u00e1s opci\u00f3n que esa, no porque esa sea la elecci\u00f3n est\u00e9tica o estil\u00edstica.<\/p>\n<p>Lo mismo sucede con el signo de la escenograf\u00eda, que se ha visto rid\u00edculamente sustituido por fondos virtuales prestablecidos, cromas t\u00e9cnicamente mal utilizados, fondos de pantalla a los que se les ha dado la categor\u00eda de \u201cescenograf\u00eda virtual\u201d cuando jam\u00e1s fue un dise\u00f1o creado por un experto, ni es un fondo<br \/>\n\u00fanico creado exclusivamente para una pieza art\u00edstica, que es utilizado con una necesidad de aforar las habitaciones desde donde se graba m\u00e1s que como una representaci\u00f3n est\u00e9tica del discurso del creador, del sentido dram\u00e1tico o teatral.<\/p>\n<p>El vestuario en su mayor\u00eda de casos se reduce a la mitad de este, el formato de las videollamadas que se han popularizado en esta oleada de \u201cteatro virtual\u201d permite ver solamente parte del torso del actor o actriz, as\u00ed que esa min\u00fascula parte del vestuario tendr\u00eda que ser capaz de expresar las condiciones sociales,<br \/>\necon\u00f3micas, psicol\u00f3gicas, est\u00e9ticas, estil\u00edsticas, contextuales, simb\u00f3licas e identitarias del personaje y de la propuesta art\u00edstica. Esto sin mencionar la imposibilidad de una fidelidad crom\u00e1tica a trav\u00e9s de la pantalla, el cine puede permitirse crear universos est\u00e9ticos con paletas de colores impresionantes porque el recurso t\u00e9cnico y el lenguaje de esa disciplina art\u00edstica est\u00e1 creada con ese fin, pero el teatro funciona de manera directa: del color del vestuario en el escenario al iris del espectador. Esto sencillamente no es posible a trav\u00e9s de pantallas con distintas calidades de imagen, calibraciones de color y temperatura<br \/>\ndistintas, c\u00e1maras con grandes deficiencias t\u00e9cnicas y luz sobre los colores que en cada dispositivo ser\u00e1 distinto.<\/p>\n<p>Lo que vemos es un collage de im\u00e1genes heterog\u00e9neas en todos sus aspectos, el signo desaparece, porque todo esto ocurre sin control ni planificaci\u00f3n premeditada. Una pieza de arte no puede crearse bajo esta anarqu\u00eda y ocurrencia. Al entrar en los detalles de los signos intr\u00ednsecos al actor, los argumentos hasta corren el riesgo de convertirse en redundancias l\u00f3gicas y obvias, pero no estar\u00e1 de m\u00e1s enlistarlos. De aceptar la instauraci\u00f3n de un \u201cteatro virtual\u201d, el cuerpo del actor no necesitar\u00eda de ning\u00fan tipo de entrenamiento ni t\u00e9cnica corporal, pues el movimiento de las extremidades superiores en la comodidad de<br \/>\nuna mesa, escritorio o silla no requieren de m\u00e1s que las habilidades motoras primarias, las extremidades inferiores ni siquiera son necesarias -en el formato de videollamada-, los desplazamientos son nulos, la comunicaci\u00f3n entre actores se diluye porque no existe la conexi\u00f3n visual mutua, los gestos se limitan a los<br \/>\ncreados por la mitad del cuerpo, la m\u00edmica del rostro no se distingue en todos los actores y actrices con claridad por la calidad de las c\u00e1maras, la luz y la se\u00f1al de internet y se pierde en la distorsi\u00f3n del tiempo real en que es transmitido el mensaje y en el tiempo en que es recibido. Cuando se trata de mostrar el<br \/>\ncuerpo completo frente a la pantalla, cosa que muy pocas veces resulta, pues, o no se ven los pies o se ve la mitad de la cabeza, el desplazamiento del actor se limita al margen de la pantalla, lo que no permite realizar grandes acciones que requieran de desplazamientos, por lo que este signo se reduce a desplazamientos y movimientos peque\u00f1os siempre, no por una decisi\u00f3n est\u00e9tica, simb\u00f3lica o semi\u00f3tica, sino por falta de posibilidades de hacer m\u00e1s.<br \/>\nNo hay que perder de vista que el teatro no puede crearse con los recursos m\u00ednimos porque, no se tuvo la capacidad o la oportunidad de tener m\u00e1s recursos, no puede justificarse el uso de un disfraz en escena porque no hab\u00eda recurso econ\u00f3mico para un vestuario o reducir nuestras creaciones a lo \u201c\u00fanico que<br \/>\nlogramos adquirir\u201d.<\/p>\n<blockquote><p>Excusar una obra de teatro mediocre porque el equipo no ten\u00eda la disponibilidad<br \/>\necon\u00f3mica y el tiempo de planificaci\u00f3n, deber\u00eda ser impensable para el arte.<\/p><\/blockquote>\n<p>A los estudiantes de teatro siempre les aclaramos que el Teatro Pobre no es lo mismo que pobre teatro o teatro paup\u00e9rrimo. Les recordamos constantemente que la carencia de recursos econ\u00f3micos para la producci\u00f3n de una obra nunca debe ser motivo para justificar una puesta en escena en la que<br \/>\nerr\u00f3neamente har\u00e1n \u201cTeatro Pobre\u201d (nada m\u00e1s alejado de Grotowski), pues es frecuente que se apropien de la desinformaci\u00f3n de esta t\u00e9cnica para no usar escenograf\u00eda, utiler\u00eda ni vestuarios; se obtendr\u00e1 como producto final, una obra solo con actores que hacen la vez de sillas, muebles y escenograf\u00eda practicable<br \/>\ncon sus propios cuerpos, pero que al hurgar en la construcci\u00f3n de la obra se devela la verdad de que m\u00e1s que una decisi\u00f3n est\u00e9tica fue una decisi\u00f3n de necesidades materiales.<\/p>\n<p>Lo mismo sucedi\u00f3 y sucede con la migraci\u00f3n del teatro a los espacios virtuales, puesto que hubo una avalancha de personas tratando de \u201cexplorar la virtualidad\u201d por necesidad material y no por decisi\u00f3n creadora -si no fuese de esta manera, entonces se hubiese explorado desde hace muchos a\u00f1os, como<br \/>\nalgunos intentos que se han dado en otros pa\u00edses mucho antes de esta situaci\u00f3n- y solo con ese inicio ya hay un alejamiento significativo con la obra de arte.<br \/>\nLa historia del arte est\u00e1 llena de piezas maravillosas que fueron creadas bajo pedido, por necesidad de venta del artista o por solicitud directa de los mecenas, es verdad, la gran diferencia es que ning\u00fan verdadero artistas bajo estas condiciones har\u00eda una creaci\u00f3n desproporcionada, masiva, sin t\u00e9cnica, con prisa y sin cuestionar su propia obra y su calidad.<\/p>\n<p>Ahora abordar\u00e9 un punto clave en la distribuci\u00f3n de material audiovisual en nuestros pa\u00edses latinoamericanos, regresar\u00e9 a un problema puramente t\u00e9cnico mencionado anteriormente: la se\u00f1al de internet, pues ya queda claro que la parte t\u00e9cnica teatral queda fuera de cualquier intento de virtualizar el<br \/>\nteatro, pero ahora hablemos de los elementos t\u00e9cnicos que alojan estas experiencias virtuales, todo aquello que est\u00e1 m\u00e1s lejos del arte y que responde a las necesidades del mundo pr\u00e1ctico cotidiano, la red de internet.<\/p>\n<p>Si se justifica el problema de la se\u00f1al de internet con la adaptaci\u00f3n sin resistencia a ese nuevo espacio digital y a esta deficiencia se le otorga un signo dentro de la obra teatral que est\u00e1 intentado producirse -como el principio de no tratar de ocultar el error y hacerlo evidente para que se vea premeditado ante el<br \/>\nespectador-, \u00bfqu\u00e9 tan lejos puede llegar el signo?, \u00bfqu\u00e9 tan trascendental puede llegar a ser si su construcci\u00f3n y uso est\u00e1 supeditado a una inmediatez, a una b\u00fasqueda de resoluci\u00f3n coyuntural y no a una exploraci\u00f3n aut\u00e9ntica de crear nuevos lenguajes esc\u00e9nicos teatrales?, \u00bfqu\u00e9 tan lejos puede llegar una<br \/>\ninvenci\u00f3n que responde m\u00e1s a una necesidad de salud o econ\u00f3mica que a una decisi\u00f3n est\u00e9tica o discursiva por el teatro mismo?, \u00bfqu\u00e9 tanto nos puede aportar la generaci\u00f3n del uso de un signo exclusivamente para un tipo de realidades teatrales o de textos?, \u00bfqu\u00e9 sucede con las obras maestras que<br \/>\nnos han acompa\u00f1ado?, \u00bfentonces se pueden considerar obsoletas porque el reduccionismo de esta nueva valoraci\u00f3n del signo no coincide con la complejidad de creaci\u00f3n que estas requieren?, o es que acaso se pretende crear una dramaturgia desde cero para que sea compatible con la inestabilidad de la red, con las<br \/>\ndistracciones de los espectadores en sus casas, con el agotamiento de la bater\u00eda de los dispositivos, que se acomode a las deficiencias de la comunicaci\u00f3n virtual.<\/p>\n<p>Guatemala, est\u00e1 entre los pa\u00edses con banda de internet m\u00e1s lenta del mundo y seg\u00fan el \u00faltimo censo realizado, apenas el 29,3 por ciento de la poblaci\u00f3n tiene acceso al internet. Es suficiente moverse al \u00e1rea rural para notar esta carencia, con la llegada de la pandemia se hizo m\u00e1s evidente esta situaci\u00f3n indignante y dolorosa en mi pa\u00eds, pero es la regla y no la excepci\u00f3n. Entonces c\u00f3mo pretendemos crear un tipo de arte que ni siquiera est\u00e1 al alcance de la mayor\u00eda, si ya normalmente es dif\u00edcil que lleguen obras de teatro o se generen procesos de creaci\u00f3n art\u00edstica en el \u00e1rea rural, con esta brecha de comunicaci\u00f3n virtual -ir\u00f3nicamente- se hace m\u00e1s dif\u00edcil acceder a este p\u00fablico, pues no se ha resuelto el problema primario de comunicaci\u00f3n virtual y aunque no sea responsabilidad directa del artista, es un aspecto al que debe atender cuando entra en un proceso creativo, est\u00e1 bien si desea que su creaci\u00f3n llegue solo a los que tienen una buena se\u00f1al de internet, es una decisi\u00f3n aceptable, pero de manera global tenemos una responsabilidad como gremio con todos los tipos de p\u00fablico y alguien debe hacerse cargo de un \u00e1rea espec\u00edfica de p\u00fablico para abarcarlo todo, \u00bfo nadie querr\u00e1 llegar al p\u00fablico del \u00e1rea rural? \u00bfno habr\u00e1 ning\u00fan artista cuyo discurso y postura filos\u00f3fica corresponda a este p\u00fablico?<\/p>\n<p>De resolverse este problema del acceso al internet, entrar\u00edamos a la problem\u00e1tica del signo descrita en p\u00e1rrafos anteriores, as\u00ed que las posibilidades de la trascendencia y denominaci\u00f3n de un \u201cteatro virtual\u201d son cada vez m\u00e1s reducidas. Como creadores y creadoras debemos estar conscientes de que esto es pasajero y todo el mundo regresar\u00e1 m\u00e1s temprano que tarde a los escenarios, nadie que se precie de artista de teatro sacrificar\u00e1 la exploraci\u00f3n vivencial por la distorsi\u00f3n de una pantalla, no podemos ponernos a crear y recrear todo un universo de nuevas reglas para que encaje en una virtualidad pasajera, todo esto se desechar\u00e1 en cuanto abran de nuevo las salas y los espacios alternativos, ya se est\u00e1 haciendo.<\/p>\n<p>Lo valioso que nos deja esta experiencia con la virtualidad es el reconocimiento de la necesidad de usar los medios tecnol\u00f3gicos a nuestro servicio y no al contrario, nos damos cuenta de la urgente necesidad de registrar nuestros trabajos, de grabar las obras de teatro para su documentaci\u00f3n, de explorar el lenguaje de la tecnolog\u00eda para que se hermane con la escena. Estoy totalmente a favor de que se le ofrezca un espacio s\u00edgnico a las tecnolog\u00edas en nuestros procesos creadores, por supuesto que s\u00ed, esta virtualidad nos permiti\u00f3 acceder a distintos conversatorios, foros, ponencias y experiencias valiosas con distintos<br \/>\nprofesionales de teatro de todo el mundo como no hab\u00eda sucedido antes. La virtualidad tiene una gran cantidad de beneficios cuando se sabe utilizar adecuadamente. Si bien no podemos forzar al teatro a entrar en la virtualidad, s\u00ed podemos hacer una reflexi\u00f3n sobre el ingreso de la tecnolog\u00eda y virtualidad a los procesos teatrales, descubrir nuevos signos, primero hay que dar valor a los creadores de estos, fusionar las fortalezas de la virtualidad con la realidad teatral, y despu\u00e9s se puede empezar a proponer con base en conocimientos verdaderos y la experiencia necesaria, ya que en nuestra escena real presencial a\u00fan no es frecuente el uso de nuevas tecnolog\u00edas, \u00bfc\u00f3mo podemos prescindir del uso de tecnolog\u00edas en la escena y lanzarnos a promover al teatro dentro de estas?, no podemos proponer un di\u00e1logo con la virtualidad cuando nuestras obras de teatro no han tenido ese acercamiento de preparaci\u00f3n siquiera.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed no se trata de si es correcto o incorrecto, pero s\u00ed de definir l\u00edmites y orden dentro de la creaci\u00f3n teatral, sobre todo cuando cualquiera quiere tirar y encoger el fen\u00f3meno teatral desde conveniencias individuales y no desde una postura art\u00edstica teatral.<\/p>\n<p>El teatro no puede ser virtual, pero s\u00ed puede fortalecer su registro, incidencia, expansi\u00f3n y herramientas a trav\u00e9s de la virtualidad.<br \/>\nEl teatro no puede ser virtual, porque naci\u00f3 vivo de la convivencia humana viva.<br \/>\nEl teatro no puede ser virtual, porque ya hay suficientes distancias en todo los medios como para agregarle una m\u00e1s.<\/p>\n<p>El teatro no puede ser virtual, porque el arte es lo m\u00e1s humano que conservamos.<br \/>\nEl teatro no puede ser virtual\u2026 porque es real.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Emy Coyoy, 2021<\/strong><br \/>\n<strong>Directora <a href=\"https:\/\/midasarte.com\/blog\/\">Compa\u00f1\u00eda Art\u00edstica Midas<\/a><\/strong><br \/>\n<strong>Guatemala<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La obsolescencia programada del teatro virtual 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